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El nuevo volcán de chocolate

Mmmm, ¡qué bueno! Esto es lo que todos habréis pensado al ver esta foto.

Es un postre bastante típico, de esos que pedimos diciendo: “Quiero algo de chocolate con chocolate bañado en chocolate…” Pero detrás de este volcán, hay un diseñador francés llamado Stéphane Bureaux, quien ha tenido esta invención para el Salon du Chocolate.

Y es que este postre no es un volcán de chocolate cualquiera, sino uno muy elaborado que puede erupcionar en cualquier momento, o más bien en cuanto se encienda la vela que contiene en el interior del chocolate. Ésta lo calienta y se va derritiendo de forma que el chocolate va cayendo sobre el bizcocho.

En fin, que se me está haciendo la boca agua.

El Gin Tonic perfecto

Es una de las bebidas de moda en nuestro país, existe todo un ritual para elaborarlo y uno bien hecho, dicen que te inicia en el arte de saber beber. Existen más de 150 ginebras diferentes y 12 tónicas con las que combinarlas.

Su origen se remonta a 1783, cuando Johann Jacob Schweppes, joyero de origen alemán residente en la ciudad suiza de Ginebra, inventa un sistema con el que introduce burbujas de dióxido de carbono en el agua envasada en botellas. En 1870, la compañía de Schweppes, afincada en Londres, incluyó quinina en la soda carbonatada para producir agua tónica, una bebida refrescante que se utilizaba como medicamento eficaz para las tropas inglesas que, estando en la India decidieron combinar con ginebra por sus propiedades medicinales.

Bombay Sapphire o Hendrick’s son dos de las ginebras más utilizadas para elaborar un buen gin tonic. Es imprescindible echar en una copa de boca ancha una cáscara de lima, pero no su jugo, ya que podría reaccionar con las burbujas de la tónica haciéndolas desaparecer, se necesita llenar la copa con mucho hielo, a poder ser hecho con agua mineral natural, y echar la ginebra a cierta distancia de la copa y lentamente para que se oxigene. A continuación, se echa la tónica y… voilà, ya tienes el gin tonic perfecto, claro que  para que sea perfecto se necesita mucha práctica.

¿Te atreves a intentarlo?