Supongo que todos conoceréis a esta neoyorkina que salió a la luz el verano pasado gracias a un vídeo que colgó en Youtube grabado por ella misma, según sus propias palabras. El vídeo en cuestión es el de la ya famosa canción “Video Games” que TVE utiliza, por cierto, para promocionar su cine histórico.

Pues bien, a Lizzy Grant (este es su verdadero nombre), le han caído críticas de todo tipo desde entonces. En enero sacó su primer disco bajo el seudónimo Lana Del Rey llamado “Born to die” y gustó a muchos, como al primer ministro inglés o a la modelo Kate Moss, entre otros, pero poco a poco ha ido disgustando a otros. Quizá parte de la culpa la tuvo su aparición en el emblemático programa “Saturday Night Live” en el que actuó como si de Amy Winehouse en sus peores tiempos se tratara. Y después de esa actuación las críticas han sido tales como estas:
El Mundo: “Lo que no mola de Lana del Rey es el disco.”
UK Independent: “Su naturaleza triste, sombría y deprimente lo que resulta ofensivo para algunos.”
The New York Times: “Escuchar este disco produce el mismo efecto que su actuación en el Saturday Night Live, en la que parecía una niña cantando las canciones favoritas de su abuela y vistiendo también su ropa.”

Ya va por el sexto single de un album que lanzó hace 4 meses. El último, National Anthem.
Bueno, Lana Del Rey debe pensar eso que dicen por ahí: que se hable, bien o mal, pero que se hable. Objetivo cumplido.
